Hoy es Domingo de Ramos.

"Vivencias"

Raul Delgado G.

¿Están los costales bien fijados? ¿Están dispuestos ya los zancos en el paso? ¿Están ya limpias las campanillas de la borriquita? ¿Está plateada la candelería? ¿Están listos los postigos de los balcones ¿Están impolutas las calles y las plazas? ¿Está perfecta la voz del capataz para llamar? ¿Está fresca el agua para calmar la sed de los costaleros?

Si afirmativa es la respuesta, si todo está ya preparado, si las agujas del reloj marcan la hora señalada, que la …

Muy antigua,  escrita con la tinta de la propia historia, cosida con los hilos de lo vivido, cuando por Vera+Cruz era conocida a la par que con el tiempo refundada por el amor del corazón facilitada.

Venerable, como solo se puede entender, ver y comprender que hay que ser, venerable a quien derramó cada lágrima por estar a nuestro lado, aquel que dijo quédate conmigo porque con nosotros se quedó.

Muy Humilde Hermandad, que de su propia raíz hace suya la palabra, que une fuerte los lazos para que lo sembrado, vaya dando el fruto esperado, abriendo sus puertas al necesitado, sabiendo que el camino es complicado, nada fácil a veces, pero sin temor a nada, porque es la propia Hermandad la que se convierte en puente, para que el amor de Dios como corriente que lleva el agua de esa tierra bajo las rocas, llegue y se haga presente en quien mas lo necesite y lo espera,  en quien menos diga que lo necesite y no lo comprenda, pero solo ella, la base, esa propia raíz, solo la Hermandad, estará siempre al lado de todos, no es otro su cometido, tal vez por muchos no entendido, sabiendo que al ser regada por el amor de Nuestro Señor Jesucristo, nada se puede perder, todo se puede ganar. Hermandad, de corona de espinas, puñal sangrante, corazón, escapulario palmas, clavos y cruz latina, todo ello por el amor a Jesús Hombre Salvador dado y en su escudo forjado.

Cofradía de Nazarenos, hermanos todos de una misma Fe, que libremente cogieron el testigo, aquel en el que reza, Toma tu Cruz y sígueme, sin importar mas nada, que paso a paso  van dejando la oración, esa conversación con quien todo lo pueda, grabadas en el silencio de la noche, sabiendo que la respuesta, la contestación, se queda en la razón del propio corazón.

De la Sagrada Entrada Triunfal de Nuestro Señor Jesucristo en Jerusalen, aquel que llegó a lomos de una borriquita, ¡hay que imagen más bonita!, mientras las campanillas de otra burrita tintinean y hacen salir a todos los chiquillos de sus casas, esos que esperan la cera de la velas,  como el mayor de los regalos, todo ello grabado en el momento único y emotivo de ese domingo festivo.

Nuestro Padre Jesús Cautivo, quien sabiendo que en la resta de su juicio, nada había ganado y todo se había consumado, cada año, antes que llegue el momento en el que el sudario apague su vida en el monte calvario, acude a Bonares, al encuentro de Santa María Salomé, con la que sabe que su futuro está marcado por ese amor verdadero y cuando la Ermita deja lejos, camina a paso lento por las calles de un pueblo que lo espera para caminar en la fría anochecía.

Santísimo Cristo de la Expiración, que espera el momento último, sabiendo que todo está consumando, que espera al Jueves Santo para despedirse de todos los bonariegos, para decir nada temáis, que en mi corazón estáis.

Nuestra Señora del Rosario en sus Misteriosos Dolorosos, que llegó a Bonares desde Sevilla, de Santa Cruz a la Asunción.

Nuestra Señora de los Dolores, por Castillo Lastrucci tallada, 75 años de una Imagen que camina desesperada, sin apartar de su Hijo la mirada, testigo de la historia de un pueblo que como ella, hace presente la historia latente.

Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo, Cristo Yacente, cuatro hachones, luz de tinieblas, habla el silencio, tarde de luto, el cuervo espera, la muerte acompaña, Bonares entristece, Cristo fallece.

…  abra las puertas de la Parroquia, ¡que espera la Borriquita!, que hoy es Domingo de Ramos, que en Bonares ya comienza su Semana Santa, que repiquen las campanas, que se abra el día, que ya por la puerta… asome la Cruz de Guía.

  • Raúl Delgado

Deja un comentario.