Imagínate.

Sigo estando fuera, pero tengo suerte, porque esas emociones que mi pueblo me ha dado siempre, están conmigo, viven conmigo y también hacen que cuando quieran volver a mí, solo tengo que dejar que ellas arropen mis pensamientos y me lleven allí, a mi pueblo, a Bonares.

"Bogotá, Colombia.!

Bogotá, Colombia.

"opinion bonares"

Pepe Pulido.

Imagínate que estaba pensando en lo que rodeaba mi vida en estos momentos y me encontré con mi pensamiento y este, sin yo darme cuenta, me llevo al sitio donde mejor me encontraba, en aquel lugar donde mi vida se encuentra a gusto con ella misma, allá donde el equilibrio de todas las sensaciones, la emocional y la física, se estabilizan y se llenan de emociones y esas emociones hacían que el cuerpo y la mente se encuentran en el sitio especial, en el sitio idóneo, en donde el temor desaparece y viene la libertad donde el pensamiento es libre, donde los sentimientos recorren todas y cada una de aquellas emociones, donde el cerebro al recibirlas hace que la tranquilidad llegue a un extremo donde no te da miedo zambullirte y dejas de sentir que el tiempo pasa al regocijarte en todos y cada uno de esos momentos que te han hecho sentir la verdadera felicidad.

Imagínate que cuando llegue ahí con el pensamiento, trate de descubrir donde era ese sitio y todos y cada uno de esos sentimientos te llevaban hasta ti, mi pueblo, allá es donde me encuentro conmigo mismo, allí, donde nacieron mis padres y donde he vivido parte de mi vida es donde encuentro el equilibrio de mi vida, la sonrisa al pensarte, donde cierro los ojos y veo todas y cada una de las calles, campos, casas, gentes y todo aquello que me deja la libertad de sentir que me he encontrado.

Imagínate, amigo, tú me preguntabas que qué se sentía cuando uno está fuera de su pueblo y al preguntármelo, esta, mi imaginación, me llevo ahí, donde están los sentimientos que hacen que, a pesar de estar fuera, de estar lejos, de no estar con la gente que quieres, el solo hecho de cerrar los ojos y poner en marcha mi imaginación, ella sin querer hace que me devuelva a ese sitio, al lugar donde se encuentra las emociones de mi vida, las querencias de las personas, las sensaciones que hacen que la vida se estremezca y resurja todo aquello por lo que merece vivir.

Imagínate amigo, que, aunque estoy fuera, cada vez que me encuentro solo, cierro los ojos y me acompaña la tranquilidad de encontrar ese sitio donde uno se siente identificado, ese sitio donde encuentras tu refugio, tus sensaciones, las miradas, y todo aquello que hace que, aunque este lejos, mi pueblo sea el refugio de mi fuerza para continuar y también para que, a pesar de estar lejos, allí, en mi refugio particular, encuentre todos esos momentos y esas sensaciones que hacen que sienta que estoy vivo y que la vida merezca ser vivida.
Si alguna vez quieres de verdad saber que se siente cuando uno está fuera de su tierra y cuál es la experiencia que se tiene, seguramente empezaras a pensar en todas y cada una de las vivencias que has tenido durante ese tiempo y también contaras todas y cada una de ellas, pero seguro que siempre te dirás que la mejor de todas las vivencias que has tenido durante ese tiempo, el bonariego, como yo, te dirá que los mejores momentos, los que te hacían seguir, son aquellos en donde la imaginación te hacia recordar todas esas experiencias que habías vivido en tu tierra, en mi pueblo, nada tiene comparación con lo vivido en tu pueblo y esos recuerdos recordados cuando estas fuera, son los mejores momentos, las mejores sonrisas y las mejores lagrimas que derramas en tu experiencia de estar fuera de ahí.

Sigo estando fuera, pero tengo suerte, porque esas emociones que mi pueblo me ha dado siempre, están conmigo, viven conmigo y también hacen que cuando quieran volver a mí, solo tengo que dejar que ellas arropen mis pensamientos y me lleven allí, a mi pueblo, a Bonares.

Imagina, amigo, que aunque la distancia te aleja con el físico, esa misma distancia te acerca al pueblo todos y cada uno de los días que estas lejos de allí.

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