La injusticia que nos rodea.

Cada vez son más las personas y colectivos afectados por esta crisis interminable, que de seguir así terminará por destruir del todo lo que llamamos “estado del bienestar”, que durante tantos años y esfuerzo costó conseguir.

oficina de empleo

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"juan coronel"

Juan Coronel Martín

Estamos en el último trimestre de 2.015 y la situación económica, laboral y social de nuestro país está cada vez más complicada.

Pasan los meses y los años y el problema sigue sin resolverse.

Cada vez son más las personas y colectivos afectados por esta crisis interminable, que de seguir así terminará por destruir del todo lo que llamamos “estado del bienestar”,  que durante tantos años y esfuerzo costó conseguir.

Actualmente por parte de los poderes públicos existe escasa disposición para hacerle frente a las cada vez mayores problemas que afecta a la sociedad.

Durante esta etapa democrática  la sociedad en general ha hecho un esfuerzo considerable para formar a las nuevas generaciones y ahora vemos como la mayor parte de ella no encuentra trabajo, teniendo que emigrar para conseguirlo.

Hemos visto como la mayoría con su trabajo  y esfuerzo han accedido a una jubilación digna, pensando cuando trabajaban y contribuía a ello, que posteriormente tendrían acceso a disfrutar de una vejez tranquila y aceptable, pero he aquí que esto en la mayoría de los casos tampoco es así, ya que los actuales pensionistas ante los problemas que atraviesan sus familiares más cercano, se ven en la necesidad de ayudarles económicamente, con lo cual el estado de jubilación que preveían no es el que ahora tienen planteado.

Vemos también como familias con niños pequeños y otros,, se ven abocadas a sufrir el desahucio al no poder hacerle frente al pago de las hipotecas o renta contraída, al quedarse uno de la pareja en desempleo y por otras causas.

Como pasa el tiempo y el número de parados está entorno al  22%, cerca de 5.000.000 de trabajadores, aun teniendo en cuenta que la población activa ha disminuido en cerca de 600.000 personas y donde más de 720.000 familias no tienen ingresos y según Caritas  2.000.000 de personas no perciben  ayuda alguna.

Existen varios artículos en nuestra Constitución, uno de ellos el 35 que dice: Todos los españoles” tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo”, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción  a través del trabajo y a una remuneración suficiente para atender sus necesidades, y las de su familias, sin que en ningún caso puede hacerse discriminando por razón de sexo.

El  39 que en su apartado uno dice: Los poderes públicos aseguran la protección social, económica y jurídica de las familias.

También está el artículo 47 que dice: Todos los españoles tienen derecho a “disfrutar de una vivienda digna y adecuada”. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.

Ninguno de ellos actualmente se cumple por parte de las administraciones públicas llamada a hacerlo, que por otro lado se muestran muy sensible cuando los problemas afectan a los poderosos.

Podíamos seguir relacionando más casos y artículos de nuestra Carta Magna que no se cumplen, pero en otra ocasión será, en esta creo que es suficiente con la muestra que se expone.

La élite dirigente nacional e internacional demuestran que les importa poco, lo que está sucediendo en la Unión Europea, hasta hace poco símbolo del progreso y bienestar de los ciudadanos del mundo.

A estos dirigentes y  los servidores a su disposición, por lo que demuestran solo les preocupan conseguir el máximo de beneficios  con el mínimo de esfuerzo, sin importarles lo más mínimo las consecuencias de esta egoísta, injusta e irresponsable forma de proceder. Actualmente el  1 % más rico posee tanto patrimonio como todo el resto del mundo, y así nos va.

En más de una ocasión he comentado que así no se puede seguir. Cómo piensan las que deciden que va a cambiar la situación si el poder adquisitivo de la clase trabajadora y del pequeño empresario que son la mayoría, no les permiten hacer las inversiones que antes hacían. Con esta forma de proceder cada vez será más difícil encontrar una salida razonable a esta prolongada crisis que vivimos.

Qué podemos hacer la mayoría de la sociedad que se ve afectada por esta forma de actuar que unos pocos emplean. Desde luego permanecer sumisos y resignados como si se tratara de un castigo divino no.

Si queremos que la situación actual vaya cambiando y poco a poco recuperar el nivel de vida perdido, que aún es posible conseguirlo, solo hace falta que la riqueza que en común generamos, se distribuya más justamente, tendremos que plantarnos y decir ”basta ya está bien de explotación”, reclamando por los cauces democráticos nuestros derechos, obligando a los poderosos e instituciones que les sirven, a corregir las más que duras medidas antisociales hasta ahora adoptadas. Si esperamos que lo hagan por voluntad propia, o que sean  otros los que lo hagan por nosotros, costará trabajo conseguirlo.

La Historia una y otra vez unos demuestra que “la unión hace la fuerza”, que querer es poder y en este caso los afectados por  el mal trato somos muchos, solo hace falta que nos decidamos a reclamar nuestros derechos, ahora secuestrados por la élite financiera y los gobiernos a su servicio.

        Juan Coronel Martín

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