Un nuevo 28 de Febrero.

Quien no recuerda aquel 28-F de 1980 cuando Andalucía se plantó y dijo basta ya, que teníamos y tenemos los mismos derechos y deberes que otros lugares de España.

"bandera andalucia"

"juan coronel"

Juan Coronel Martín

Transcurre el tiempo y de nuevo los andaluces nos disponemos a  celebrar un 28 de Febrero, conocido como el Día de Andalucía.

Han pasado muchos años, en concreto treinta y cuatro y una vez más los hombres y mujeres, mayores y pequeños de nuestra Andalucía vamos a celebrar con la alegría de siempre, este día inolvidable para todos los andaluces.

Quien no recuerda aquel 28-F de 1980 cuando Andalucía  se plantó y dijo basta ya, que teníamos y tenemos los mismos derechos y deberes que otros lugares de España, a disponer de  unos medios que nos permitan avanzar por el camino del desarrollo y bienestar de esta Andalucía nuestra tan olvidada, explotada y menospreciada como hasta entonces había sido, sin que nadie hiciera nada para evitarlo.

Fue sin lugar a dudas el inicio de un camino largo y  difícil, donde los andaluces hemos obtenidos una mayor libertar para decidir nuestro presente y queremos que sea nuestro futuro.

Volviendo la vista atrás recordamos una  vez más, como Bonares un pueblo decidido y emprendedor, apostó clara y firmemente por nuestra autonomía. Por una fórmula de gobierno que con el tiempo nos permitiera ir recuperando los muchos años perdidos e iniciar la senda del progreso y desarrollo al que Andalucía tenía derecho y los poderes fácticos hasta entonces le habían negado.

En ese mirar hacia atrás los bonarenses recordamos con orgullo y satisfacción el comportamiento de nuestro pueblo en esos cruciales momentos, apostando clara y decididamente por el proyecto innovador que entonces suponía conseguir  una autonomía en igualdad de condiciones como tenían aquellas comunidades autónomas  por el artículo 151 de la Constitución Española y no por el 143 como la derecha de entonces representada por la U.C.D  nos querían imponer. Utilizando su eslogan  de “andaluz este no es tu Referéndum, si vas a votar vota en blanco”.

En este aspecto muchos bonarenses que apostamos  por esta iniciativa no olvidamos como dos días antes del Referéndum el 26 de Febrero cuando la comitiva que partía del Ayuntamiento a cuyo frente estaba la Bandera de Andalucía y donde se encontraba la Comisión por la Autonomía, representantes diversos del municipio y vecinos acompañados de  la Banda de Música, iniciamos el camino hacia el Teatro-Cine Colon, lugar de celebración del acto de fin de campaña, al pasar frente al Sociedad Centro Benéfico, donde en la fachada se encontraban personas defensoras del régimen  anterior y más tarde conversos a la democracia y autonomía, dijeron al vernos de pasar “ hay van los del Betis con su bandera”.

No obstante este y otros comportamientos sucedidos en esa línea no evitó que Bonares diera todo un ejemplo de demostración de apoyo a la justa reivindicación planteada, siendo el primer pueblo de la provincia de Huelva y tercero de Andalucía en porcentaje de participación en el Referéndum  celebrado.

Desde entonces hasta aquí, hemos recorrido un  largo  a la vez  que difícil camino, lleno de dificultades unas lógicas y  previstas partiendo de donde partíamos y otras impuestas por la oligarquía y poderes fácticos temerosos de perder su  dominio sobre la población, contando para ello con gobiernos afines.  Esta mezcla- colaboración unido a la respuesta mayoritaria de izquierda que Andalucía hasta ahora  ha realizado , ha propiciado que los que hasta entonces habían administrado a su antojo a nuestra tierra, radicalizaran su postura contra las decisiones mayoritarias de los andaluces, pensando de esta forma doblegar la voluntad de la población, hecho este que hasta el presente no han conseguido.

Quizá esta línea conservadora debería  plantearse  porque una y otra vez, la mayoría de  los andaluces la rechazan como opción de gobierno. Tal vez un cambio en la forma de actuar, no les  vendría mal, si quieren algún día acceder al gobierno de Andalucía.

Por otro lado a la vista de los hechos ocurridos  cabe preguntarse que forma de interpretar la democracia tienen  los que se comportan de la forma antes citada. En democracia está establecido que es la voluntad del pueblo la que prevalece sobre todo lo demás. Respetemos  entonces este principio.

Al mismo tiempo  si a la hora de contribuir con nuestros impuestos todo lo hacemos o deberíamos de hacerlo en  proporción a nuestros ingresos, porqué a la hora de recibir los ingresos que por Ley nos corresponden, no es así.

No es reciproco el comportamiento que desde el gobierno del Estado en  muchas ocasiones vemos que ocurre con Andalucía.

Por referirnos solo a este mandato democrático, vemos como a nuestra Comunidad Autónoma no se le transfiere (a otras sí)  los recursos que se contempla en nuestro Estatuto de Autonomía. También vemos como somos discriminados por parte del gobierno central en la distribución –participación en los ingresos del Estado. Recurren decisiones del gobierno y Parlamento de Andalucía sirviendo como muestra la subasta de medicamentos y la negativa de conceder a Andalucía  un Plan de Empleo que ayude a paliar el desempleo existente, pero que si se concede a otras comunidades afines al gobierno central.

Todo ello hace que sean muchos miles de millones de euros los que en estos años por decisiones arbitrarias de gobiernos centralistas, Andalucía ha dejado de percibir. Dinero este con el que se podían haber creado nuevas  infraestructuras y equipamientos, potenciar y mejorar los servicios públicos que la Junta presta a la población, creando con ello abundante empleo y derivado de ello un mayor grado de bienestar para  la población andaluza.

De todo ello y de  otras cosas parecidas poco o nada dicen los que   una y otra vez niegan  lo que por derecho nos corresponde. Aquellos que tienen la ocasión y hasta la obligación de apoyar con sus decisiones y actuaciones de acuerdo con la Ley a Andalucía y no lo hacen.

De todas formas le recordamos una vez más a los que así actúan, que los  andaluces tenemos memoria y no vamos a olvidar  a los que tratan de esa forma injusta a nuestra tierra.

Dice un viejo dicho que “por sus hechos le conoceréis “y así está demostrado en este caso, aunque “el dicho” que utilizan sea otro.

Esperamos que como siempre el tiempo le siga dando a cada uno lo  que se merece según su comportamiento.

  • Juan Coronel Martín.

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