Una imagen de principios del siglo XX que nos recuerda cómo se vivía el Corpus en nuestro pueblo. Las calles se cubrían con ramas de pinos y eucaliptos, juncia y plantas aromáticas, mientras los vecinos acompañaban con devoción una de las celebraciones más señaladas del año.
Todo Bonares participaba en un día que mezclaba tradición, fe y convivencia.
Una estampa que forma parte de la memoria de nuestro pueblo













