El Castillo de Niebla recupera la Noria Medieval.

Se convertirá en otro importante atractivo para la visita a la fortaleza

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El Ayuntamiento de Niebla continúa con la fuerte apuesta de poner en valor lugares y monumentos históricos, ahora le llega el turno a la noria del castillo de los Guzmanes, ubicada junto a la barbacana recientemente restaurada y que está datada, según los expertos, en el “bajomedievo”. 

Con anterioridad, se efectuó el correspondiente estudio que proporcionó detalles sobre la apariencia original de la noria y sobre el contexto en el castillo, tras el cual se ha procedido a la recreación de este enclave, a partir de ahora será otro importante atractivo para las visitas a la fortaleza, convertida en los últimos años en uno de los monumentos más visitados de toda la provincia onubense.

Con el objetivo de preservar su herencia histórica y ofrecer a sus visitantes una experiencia cultural enriquecedora, esta nueva actuación en la fortaleza medieval, se ha ejecutado gracias a la Cooperación Territorial Europea Interreg, con un presupuesto total de 66.000 euros, dentro del proyecto “Obras de Restitución del mecanismo de funcionamiento de la noria hidráulica junto a la torre de la barbacana del castillo de Niebla”, cuyo organismo responsable ha sido la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía.

Para que esta reconstrucción sea fiel a la apariencia y técnica original, se han utilizado maderas nobles y otros materiales.

A partir de ahora los visitantes podrán sumergirse aun más en el pasado mientras recorren los distintos rincones de este imponente enclave. La fortaleza iliplense ha sido a lo largo de los siglos testimonio de momentos cruciales en la historia, sobreviviendo como un monumento icónico de su historia.

La noria fue construida a finales del siglo XV en el espacio de la liza meridional del castillo junto a la barrera interior. Según los estudios, su extraña ubicación podría responder a la reutilización de un pozo ya existente con anterioridad con una profundidad de 24 metros. Tiene una estructura labrada hasta los 8 metros. El pozo es rectangular, de 4×2 metros, aunque su anchura se reduce a 94 centímetros mediante dos arcos de medio punto dispuestos en los lados mayores sobre el que se construiría el brocal. El brocal tiene un ensanchamiento en la esquina noreste para crear una plataforma de trabajo rectangular en la que aparece labrada la pileta que recogía el agua para conducirla a un depósito o alberca. 

Para el Ayuntamiento iliplense, esta iniciativa refleja el importante compromiso con la preservación de la herencia cultural y el fomento de la ciudad milenaria para las generaciones presentes y futuras. La recuperación de la noria del castillo proporcionará a partir de ahora una nueva y valiosa conexión con la historia para ofrecer a los visitantes una auténtica visión de la vida en el pasado, brindando la oportunidad educativa y cultural para el público, que puede aumentar la apreciación y comprensión de estos lugares históricos, invitándose a explorar siglos de historia en un solo lugar de la magnitud del Castillo de Niebla.

Por su parte, el alcalde iliplense, Joaquín Molina, dice que “se sigue apostando por el patrimonio local, así como por ofrecer una renovación del mismo con futuras actuaciones en colaboración con las distintas administraciones”.