El pasado viernes 30 de enero volvía al culto tras su intervención el Simpecado del Rocío de la Hdad Filial de Bonares, una pieza con origen en la ejecución de 1952 por las Hermanas Trinitarias de Sevilla, cuyos bordados fueron pasados a nuevo soporte en 1985 por las Monjas Jerónimas de Sevilla, momento en que también es sustituida la pintura original de 1952, por la que presenta en la actualidad del pintor Santiago Martínez de 1935.
Los trabajos desarrollados por esta empresa sobre la obra, se han centrado principalmente en el desmontaje de la misma, la consolación de roturas y fijación de elementos sueltos, la eliminación de deformaciones, así como en el diseño y restitución de la estructura autoportante interna o formaleta. Además se llevó a cabo una exhaustiva limpieza tanto del tejido como de la decoración bordada, así como la reintegración de gran parte de las perdidas presentes en el soporte y puntualmente en la decoración. Por último se centró en el montaje de la obra.
En el caso de la pintura, se contó con la colaboración de la Conservadora-Restauradora Especialista en Pintura Eva Claver de Sardi, cuyos trabajos se centraron en la eliminación de deformaciones e intervenciones anteriores, la fijación y limpieza de la capa pictórica, la colocación de nuevos bordes perimetrales, así como el montaje en un nuevo soporte sustituyéndose el anterior, para finalizar con el estucado, la reintegración cromática y la protección de la obra.
El autor del Trabajo JOSÉ MANUEL GARCÍA DEL VALLE a querido agradecer desde aquí a la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Bonares y su Junta de Gobierno la Confianza depositada para la ejecución de estos trabajos.


INTERVENCIÓN DE CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN SIMPECADO DE NUESTRA SEÑORA DEL ROCÍO HERMANDAD FILIAL DE BONARES (HUELVA)
La responsabilidad asumida por la Hermandad Filial de Nuestra Señora del Rocío de Bonares en relación con la conservación, salvaguarda y transmisión de su patrimonio histórico-artístico se manifiesta de manera clara en la atención prestada al estado de conservación de sus bienes muebles. Fruto de esta conciencia patrimonial y de la detección de diversas alteraciones que comprometían la estabilidad material, funcional y estética del Simpecado de Nuestra Señora del Rocío, se determinó la necesidad de llevar a cabo un estudio exhaustivo del bien y su posterior intervención por parte del taller especializado en conservación y restauración de bienes culturales regentado por el profesional José Manuel García del Valle.
El Simpecado objeto de estudio constituye una obra de notable complejidad técnico-material y alto valor devocional, resultado de un proceso histórico acumulativo. Su cronología se sitúa entre los años 1935, 1952 y 1985, presentando aportaciones de diferentes autores y talleres, entre los que destacan Santiago Martínez, las Hermanas Trinitarias de Sevilla y las Monjas Jerónimas del Monasterio de Santa Paula (Sevilla). La obra, con unas dimensiones aproximadas de 135 × 88 cm, está compuesta por un conjunto textil bordado enriquecido con la representación pictórica de la Virgen del Rocío y elementos de platería, configurando una unidad funcional destinada al culto interno y externo entre los que destaca el procesional.
ESTUDIO DEL ESTADO DE CONSERVACIÓN Y DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de la obra se fundamentó en un estudio integral que abarcó el análisis histórico, técnico y material, así como la identificación de sus valores culturales, funcionales y simbólicos. Este enfoque permitió comprender la naturaleza estratificada del bien, en el que conviven materiales, técnicas y soluciones estructurales correspondientes a distintas fases de ejecución e intervenciones previas.
En el ámbito textil, se constató la presencia de alteraciones de diversa naturaleza, entre las que destacan el abolsado del soporte, deformaciones estructurales, descosidos, roturas puntuales, lagunas matéricas propiciado en gran medida por la estructura autoportante o formaleta, así como un acusado desgaste de la superficie de los hilos metálicos derivado del uso continuado e intervenciones anteriores. Asimismo, se documentó la incorporación de nuevos materiales ajenos a la ejecución original, empleados en intervenciones anteriores. Alguno de ellos generaban tensiones y disfunciones en el conjunto.
Especial relevancia presentaba el oscurecimiento generalizado de los hilos metálicos, consecuencia del desgaste del baño dorado y de los procesos de sulfuración, lo que afectaba negativamente a la lectura cromática y ornamental del conjunto. A ello se sumaban depósitos superficiales de suciedad, directamente relacionados con su funcionalidad cultual.
En cuanto a los elementos pictóricos y estructurales, se identificaron deformaciones, pérdidas de soporte, lagunas cromáticas y una merma significativa de la funcionalidad de la estructura autoportante o formaleta parcial, alteraciones derivadas tanto de dicha estructura, como del envejecimiento de los materiales como de intervenciones anteriores poco adecuadas. Estas patologías comprometían no solo la estabilidad física del bien, sino también su correcta exhibición y manipulación.
El análisis conjunto de todas estas alteraciones permitió establecer un estado de conservación regular, con riesgos potenciales a medio plazo, haciendo necesaria una intervención global, sistemática y respetuosa con la compleja historicidad de la obra.


CRITERIOS Y TRATAMIENTO DE INTERVENCIÓN
La intervención se planteó conforme a los principios éticos y metodológicos que rigen la conservación-restauración del patrimonio cultural, acogidos a la normativa internacional, nacional y comunitaria establecida en la Ley del Patrimonio Histórico Español de 16/1985 y la Ley del Patrimonio Histórico Andaluz de 14/2007 de 26 de noviembre, especialmente los aplicados al patrimonio textil recogidos en las convenciones y Cartas del Restauro de 1932 y 1997, Amsterd 1975, París 1978 y Cracovia 2000, atendiendosé a criterios de compatibilidad y estabilidad de los materiales, discernibilidad, reversibilidad y respeto absoluto por la integridad material e histórica del bien.
Tratamientos aplicados al conjunto textil, ejecutados por José Manuel García del Valle, conservador-restaurador de BBCC especialista en Patrimonio Textil.
El proceso comenzó con el desmontaje controlado de los distintos elementos constitutivos, permitiendo la liberación de tensiones y el acceso seguro a todas las capas del conjunto. A continuación, se procedió a un aspirado y microaspirado con equipamiento específico de museo, regulando la potencia de succión y empleando sistemas de filtrado para la retirada controlada de depósitos exógenos.
La limpieza físico-química se realizó tras la ejecución de los correspondientes ensayos previos, permitiendo la eliminación de suciedad adherida y restos, preservando así la integridad de los hilos metálicos y textiles. Paralelamente, se llevó a cabo la tinción y preparación de nuevos materiales, ajustados cromática y técnicamente a las zonas de intervención.
Las labores de consolidación y fijación se realizaron mediante costuras de refuerzo con hilos de seda seleccionados, garantizando la estabilidad estructural del conjunto y la correcta sujeción de los elementos originales. Asimismo, se ejecutaron reintegraciones visuales mediante tejidos y tules teñidos ex profeso, con el objetivo de restituir la unidad estética sin falsear la lectura histórica.
Uno de los aspectos más relevantes de la intervención fue la implantación de un nuevo sistema autoportante interno o formaleta, diseñado para redistribuir pesos y tensiones, evitando que estas recaigan directamente sobre el soporte textil y previniendo así futuras alteraciones derivadas del uso procesional.
Finalmente, se llevó a cabo el montaje definitivo de todos los estratos de la obra, incluyendo la sustitución del cordón perimetral, garantizando tanto la correcta conservación como la funcionalidad del Simpecado.

Tratamientos aplicados a los elementos pictóricos, ejecutados por Eva Claver de Sardi, Conservadora-Restauradora de BBCC, especialista en Patrimonio Pictórico.
En el ámbito pictórico, se realizaron trabajos de fijación y limpieza superficial de la capa pictórica de forma controlada, gracias a la evaluación del sistema finalmente utilizado. Se procedió a la retirada de las intervenciones anteriores, incluida la de los bordes perimetrales colocados en la última de ellas, pudiendo proceder así a la eliminación de las numerosas deformaciones que la obra presentaba mediante la aplicación de humedad controlada y peso. Devuelta la planicie a la obra, fueron colocados nuevos bordes perimetrales y se procedió al montaje de la obra en una nueva formaleta parcial donde fue tensada a modo de bastidor. Tras esto se procedió al estucado de lagunas presentes en la fina preparación de la obra, enrasándose al mismo nivel del estrato original. En cuanto a la reintegración cromática ceñida siempre al borde de la laguna, fue realizada en primer lugar mediante técnica acuosa, ajustándose mediante pigmentos al barniz tras un primer barnizado de la superficie de la obra. En último lugar fue aplicada una protección final, siempre desde un criterio de intervención respetuoso y claramente discernible.
CONCLUSIONES
La intervención realizada ha permitido estabilizar material y estructuralmente el Simpecado de Nuestra Señora del Rocío de la Hermandad de Bonares, recuperar su correcta lectura estética y funcional y, sobre todo, actuar desde una perspectiva preventiva frente a futuras patologías. El tratamiento ha abordado de manera eficaz todas aquellas alteraciones consideradas reversibles, respetando la compleja evolución histórica del bien y garantizando su transmisión a generaciones futuras en condiciones óptimas de conservación. Este trabajo constituye un ejemplo del compromiso institucional con la preservación del patrimonio devocional, así como de la importancia de confiar estas labores a profesionales cualificados, capaces de conjugar rigor científico, sensibilidad patrimonial y respeto por los valores simbólicos que estas obras encarnan.














